Vuelo molesto, zumbido
recurrente en mi camisa.
Equilibrista en la brisa
con pundonor sostenido.
Ante el acecho aguerrido
de tus alas en tumulto
recuerdo a un niño muy culto
que me dijo, con voz vieja:
llamas avispa a la abeja,
y lo dijo como insulto.
La lúgubre góndola
Hace 1 semana
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