Va pasando marzo, pasa
disuelto en su medianía
mientras la honda luz del día
a su paso se acompasa.
¿Fuego? No, ceniza y brasa
de un invierno que ya ha ardido,
tiempo antiguo y consumido
que presiente ya el relevo,
fuerte, exacto, niño y nuevo
de otro tiempo renacido.
EL VUELO DEL ESTORNINO
Hace 1 hora

No hay comentarios:
Publicar un comentario en la entrada