Sumido en el lento aroma
de la jara y del tomillo
va menguado ya tu brillo
y aliviada tu redoma.
Late, se esconde y asoma
un noviembre que no vemos.
Barquero de negros remos
que inexorable en su día
ha de honrarte en tu agonía
con eternos crisantemos.
La lúgubre góndola
Hace 4 días
Preciosa décima para un día muy especial.
ResponderEliminarSaludos!