Viejo anciano, mayo muere
abatidas ya sus flores
y nos deja, entre estertores,
su gastada luz que hiere.
Dice al verano que espere
con la sed de su agonía
y en las cenizas del día
nos susurra, en un instante,
que es aún, agonizante,
primavera todavía.
La lúgubre góndola
Hace 4 días