Se va acortando la tarde.
Un sol que remolonea
no quiere entablar pelea
con una luna cobarde.
Ascua que alumbra y no arde
es esta luz que se acalla.
El mar, generosa malla,
va amortajando al ocaso
y entierra luego, de paso,
su cadáver en la playa.
La lúgubre góndola
Hace 4 días
No hay comentarios:
Publicar un comentario