viernes, 30 de abril de 2010

Cádiz en la mirada

Gades de esencia fenicia,
crisol de antigua hermosura.
Que el mar ciña tu cintura
a estas horas no es noticia.
No hay belleza más propicia
que tu luz sin horadar.
Deja que de par en par
hoy digan mis versos –deja-
que eres la más bella y vieja
de las hijas de la mar.

jueves, 29 de abril de 2010

Vencejos

Sobre el ciprés de un compás
bajo un cielo malva y oro
vuela sin rumbo este coro
hacia delante y atrás.
La tarde va a medio gas
desinflándose sin prisa
y es un columpio la brisa
donde trazan este alarde
para posarse, más tarde,
en la paz de una cornisa.

miércoles, 28 de abril de 2010

Rostros y escenarios de mi infancia

Aquella confitería
de Antonio. Y aquella ojiva
de la iglesia, calle arriba,
frente al de la lotería.
Siempre en la panadería
Amalia al pie del cañón.
Calle Alhóndiga –rincón
a estrecha calle Almudena-.
Muchos se fueron. Qué pena
que envejezca el corazón.

martes, 27 de abril de 2010

Recuerdo de un maestro

A D. Juan Francisco Martín Sánchez.


Hombre bueno. Lo imagina
hoy de nuevo el corazón
impartiendo la lección
con dedos de nicotina.
¿De qué pueblo? ¿Valencina?
Celeste y modesto traje…
Habrá emprendido el viaje
pero con claro cariño
el hombre que fue aquel niño
quiere rendirle homenaje.

lunes, 26 de abril de 2010

Lunes de resaca

En esta ciudad sucede
tras la semana de Feria
que la gente queda seria
y cabizbaja. No puede
aunque por ganas no quede
ni de su cuerpo tirar.
Más alguno, por variar,
un poco más entonado
siente el descanso acabado
y echa de menos el mar.

domingo, 25 de abril de 2010

Una gaviota en la ría

Cuerpo grácil, que en el cielo
te haces línea cadenciosa.
Criatura silenciosa
que cortas la brisa en vuelo.
Sal y espuma son tu anhelo
y esta orilla tu ventura.
Al aire qué compostura
tu planeo, tu rutina.
Trazo al viento, serpentina,
blanca y gris arquitectura.

sábado, 24 de abril de 2010

A una muchacha que vende pescado en la calle Ancha

Cuando la bruma termina
-a las claras ya del día-
anuncias tu mercancía
apostada en esta esquina:
-El lenguado, la sardina,
choco fresco, la caballa...
Traen los pinos, de la playa,
rumor de resina y brisa.
Y la sal de tu sonrisa
vela y vuela, mira y calla.