domingo, 7 de agosto de 2011

Orilla vacía

En los ojos, la distancia
azul y esbelta del mar.
Junto a la orilla, el pinar
esparciendo su fragancia.
Plenitud, lujo, abundancia
de una orilla en soledad.
La arena es una heredad
donde quiere la voz quieta
diluirse en la secreta
explosión de claridad

sábado, 6 de agosto de 2011

Vela blanca

Vela blanca, sueño lento
de algún velero andaluz.
Estallido de la luz
con templado movimiento
Compañera fiel del viento
y de la mar compañera.
Sal de mis sures, bandera
donde a ras de leve brisa
va ondeando la sonrisa
de la gracia marinera.

viernes, 5 de agosto de 2011

Primera luz

Espejo de claridad
donde aquieta la mañana
la luz honda y más temprana
con marfil de soledad.
A las cosas, despertad,
dice ufano el sol del día
y en el pueblo se diría
que han triunfado tras la noche
como mágico derroche
los azules de la ría.

jueves, 4 de agosto de 2011

Libros en la Plaza Pérez Pastor

(Esperando que las voces del extremo disculpen esta pequeña broma)

Julio Verne. A la salud
por la cebolla y el ajo.
Los Luthiers de contrabajo
e interpretar el Talmud.
Cómo evitar un alud.
Manual simple de remo.
Las clases de crisantemo
y en aquella estantería
la tercera antología
de las voces del extremo.

miércoles, 3 de agosto de 2011

Palos de la Frontera

Orilla de luz, orilla
en la que izaron las velas
las tres viejas Carabelas
de los Reyes de Castilla.
Tierra onubense y sencilla
cuyo orgullo es siempre el mar.
Hoy de nuevo, en mi cantar
de La Rábida a tu espuma,
diviso yo, entre la bruma,
Carabelas al zarpar.

martes, 2 de agosto de 2011

Asamblea de gaviotas

Como en Hitchcock, congregadas
por decenas y centenas
sobre las ocres arenas
en lugar de en alambradas.
Raramente alineadas
como negra y blanca malla.
Del islote en esa playa
ejército que parece
aguardar hasta que empiece
el fragor de la batalla.

lunes, 1 de agosto de 2011

Gozo de agosto

Vuelve la luz desde el centro
a ocupar el horizonte
y en el pinar, sobre el monte,
la resina pecho adentro.
Agosto sale al encuentro
otra vez del corazón
y en el secreto rincón
en que el mar es claridad
alcanza mi soledad,
la punta del espigón.