viernes, 7 de enero de 2011

Cuesta de enero

Comenzó a subir la cuesta
de otro enero el corazón.
Sin demasiada emoción
va ascendiendo sin protesta.
Nadie escucha ni le presta
a su empeño escala alguna
pero a él no le importuna
y en la pendiente su paso
contempla tras cada ocaso
una luna y otra luna.

jueves, 6 de enero de 2011

Ilusión infantil

Ojos grandes de sorpresa
y que nadie la despeche
pues se han bebido la leche
que dejamos en la mesa.
Ojos en que se embelesa
el asombro en lo profundo.
En la fracción de segundo
en que se olvida el engaño
uno siente que, sin daño,
la inocencia vuelve al mundo.

miércoles, 5 de enero de 2011

Carta de Reyes

Mis queridos Reyes Magos:
salud sólo a quienes quiero.
Ni me hiera el torticero
ni envanezcan los halagos.
Siempre un mar de espejos vagos
sin regalos más prolijos,
aceptar los amasijos
del dolor y la alegría
y, en especial, cada día
la sonrisa de mis hijos.

martes, 4 de enero de 2011

Espadaña

En la brisa, sobre el aire,
lanza tendida a la altura
que hace esbelta arquitectura
lo vertical sin desaire.
Grácil remate en donaire
que en ascensión busca el cielo.
Rectilíneo sueño en vuelo
que corona en raudo filo
la belleza y el sigilo
del campanario y su anhelo.

lunes, 3 de enero de 2011

Canción a la nieve

Quiero a la nieve. La quiero
porque es blanca y porque es nieve
y porque hermosa se atreve
a llenar el ventisquero.
Silente dama de enero
sobre la alta cordillera.
Dejadme que ahora la quiera
antes que llegue el deshielo
y mude en agua su anhelo
la tranquila primavera.

domingo, 2 de enero de 2011

Enero

Enero, Jano bifronte,
mira hacia atrás y delante
y al ayer, ya claudicante,
entrega un nuevo horizonte.
Feliz aquel que remonte
la vertiente de su río
porque en volandas del frío
alcanzará la frontera
de la clara prmavera
y los soles del estío.

sábado, 1 de enero de 2011

Marcha Radetzky

Marcha Radetzky. Las palmas
acompasando las manos.
Se lanzan cuarenta ancianos
sobre heladas aguas calmas.
Felices todas las almas
de haber llegado hasta aquí
y en lo que respecta a mí
retrepado en el sillón
sin demasiada emoción
viendo los saltos de esquí.